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VALOR
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Amalia Lateano
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Cuentan que un hombre compró a una muchacha por cuatro mil denarios. Un día la miró y echó a llorar. La muchacha le preguntó por qué lloraba; él respondió: -Tienes tan bellos ojos que me olvido de adorar a Dios. Cuando quedó sola, la muchacha se arrancó los ojos. Al verla en ese estado el hombre se afligió y le dijo: -¿Por qué te has maltratado así? Has disminuido tu valor. Ella le respondió: -No quiero que haya nada en mí que te aparte de adorar a Dios. A la noche, el hombre oyó en sueños una voz que le decía: -La muchacha disminuyó su valor para ti, pero lo aumentó para nosotros y te la hemos tomado. Al despertar, encontró cuatro mil denarios bajo la almohada. La muchacha estaba muerta. Los ojos culpables [Minicuento. Texto completo] Ah'med Ech Chiruani
Es la hora...
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Esta poesia pertenece a una joven que decía... "VER GRECIA Y DESPUÉS MORIR......... Es la hora yo confieso Y confieso a mi manera Al oído del que escucha La verdad de mis miserias. Confieso haber mentido A quien la verdad pidiera, De no haber vestido al pobre Por no mirarle siquiera. Es la hora, yo confieso, Y confieso a mi manera Al oído del que escucha La verdad de mis miserias. Y confieso mis errores Porque mi final se acerca Y le tengo miedo a todo Pues para mí ya todo acaba... Yo confieso, y confieso a mi manera Al oído del que escucha La verdad de mis miserias... Elvira Fariñas Montoto Oteaolares
ESTATUAS
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Como estatuas de sal que no renuncian a girar la cabeza y vuelven en la noche a la antigua encrucijada Como estatuas de arena que se van quedando sin aristas sometidas al incesante viento contrario Como estatuas impasibles ante el derrumbe de los sueños la imposibilidad de las sendas trazadas Como estatuas que ven pasar la vida por delante y no logran siquiera seguirla con los ojos Como estatuas que contemplan impotentes el avance de las nubes la erosión del tiempo Como estatuas inmovilizadas por el andamio de las reglas por el peso de las traiciones y las trampas Como estatuas ante el desfile de los cuerpos sin poder extender las manos y acariciar la piel Como estatuas ante la mascarada incapaces los brazos de detener el mal Así permanecemos como estatuas Como estatuas yacentes que solo esperan ser arropadas y cubiertas para siempre poe el lento polvo de los días. JUAN JUANESCRIBEPOEMAS
FOTO DE TITA-COLABORADORA
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MADRIGAL
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(ENVIADO POR MARIANA Z.) Madrigal (Anónimo).- Dices que no me quiere; que la olvide... ¿Y bien sabes lo que es amor? ¿Sabes lo que me pides? Si el mismo Dios me dice que la olvide, Le digo a Dios que NO.... Y si en castigo a mi blasfemia impía Me la quita veloz, Entonces, me suicido: voy al cielo Y se la quito a Dios. Biografia: Candelario Obeso, poeta nacido en Mompós, Bolívar, el 12 de enero de 1849, muerto en Bogotá, el 3 de julio de 1884. Hijo natural de Eugenio María Obeso, abogado liberal, y de María de la Cruz Hernández, lavandera, Candelario Obeso vivió con su madre en una situación bastante precaria. No obstante, realizó estudios elementales en el Colegio Pinillos de su ciudad natal posteriormente los continuó en Bogotá, como becario en el colegio que fundara Tomás Cipriano de Mosquera. Cuando este plantel educativo fue clausurado en 1867, Obeso ingresó a la Facultad de Ingeniería y a la de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad N...