El Panal de la Miel

Llegando el Divino amor a morar en el alma, y reconociéndolo que desde siempre en ella había morado, ésta despierta con la Miel en sus labios y entendiendo de donde procede, queda apresada de la Miel , y abandonada quiere permanecer sumergida allí escondida para beber y comer de la Miel. Queda olvidada su voluntad, no atendiendo a otras razones que la puedan esclavizar y se libera de cuantas ataduras la sujetan a este mundo, para seguir saboreando el gozo que Dios le puso en su boca. Mas llegando los amargos sabores, pronto sabe donde dejo la miel y abre de nuevo su boca como un pollito, reclamando alimento y abrigo. ¿Cómo volver a comer de esa Miel? Y entiende que siempre se quedará sin Miel sino permanece fiel al divino Huésped. Es tan amargo entonces su paladar, que queda aterrada por su ofensa y llora desconsolada pero pide, suplica a Aquel que tanto la ama le de lo que pide. Y vuelve de nuevo a gozar de los más exquisitos manjares, pues Dios no se hace esperar cua...